Ermita de Nuestra Señora del Mirón




Aunque la leyenda le atribuye un origen visigodo era una de las treinta y cinco parroquias medievales.




Es un templo barroco.




En la  plazoleta aun se celebra San Isidro por la Cofradía de los labradores.



En el centro de dicha plaza, ajardinada, se levanta una columna de estilo churrigueresco con el busto de San Saturio.





Esta es una de las mejores atalayas para contemplar la ciudad y lugar habitual de paseo de Antonio Machado con su ya enferma esposa Leonor a la que llevaba en una silla de ruedas.
Vistas de la ermita desde la parte posterior de la Muralla



1 comentario:

  1. Entre el cerro del Castillo
    y la atalaya del Mirón
    nació una ciudad castellana
    de la cual se enamoró
    un poeta sevillano.
    Y no una,
    sino dos.

    Desde el cerro del Castillo
    y la Virgen del Mirón
    se ve el río Duero,
    sobre el que Antonio escribió,
    entre otros, a un olmo viejo
    lleno de leyendas de amor.
    Y por allí él paseaba.
    Paseaba con Leonor.

    Don Antonio Machado,
    un poeta sevillano,
    en esta ciudad casó
    con una chiquilla soriana
    cuyo nombre era Leonor.
    Y con ella, por el Duero,
    por el Duero paseaban,
    y por la Virgen del Mirón,
    cogidos los dos de la mano
    su breve historia de amor.

    Desde la Virgen del Mirón,
    allá en los Cuatro Vientos,
    se ve el río Duero.
    Y en aquellos sus últimos días,
    Don Antonio Machado,
    a su esposa Leonor,
    en su sillita de ruedas
    todos los días la llevaba
    a la Virgen del Mirón,
    hasta que una negra muerte negra
    un día se la arrebató.

    Desde la Virgen del Mirón,
    allá en los Cuatro Vientos,
    se ve el río Duero.
    Y dos siluetas recortadas,
    que observan el lento cauce
    con una mirada estática,
    coronan el mirador.

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